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Cómo conseguir que un signo genérico pase a ser marca registrada: la distintividad adquirida en marcas

27 de diciembre de 2024

¿Quién no ha jugado alguna vez con una pieza de lego? Prácticamente todo el mundo sabe cómo es y es capaz de visualizarla rápidamente al rememorarla. Éste es un muy buen ejemplo para explicar un concepto clave en la propiedad industrial: la distintividad adquirida en marcas.

Esta marca (EUTM No. 50450), actualmente incursa en una acción de cancelación pendiente de resolver, fue registrada como marca debido a ser capaz de demostrar la distintividad adquirida gracias a su uso prolongado en el tiempo. Este uso seguido en el tiempo consiguió que se generara un reconocimiento por parte del público y, a su vez, una distintividad frente al resto de competidores.

Pero no ha sido la única. El famoso ambientador de pino que todos y todas hemos llevado en el coche (EUTM No. 3071305) y la marca tridimensional de la icónica botella “Contour” de Coca-Cola (USPTOTM No.1057884) consiguieron obtener la concesión de la marca, después de acreditar y aportar una serie de pruebas que ponían de manifiesto que el público era capaz de asociar esas marcas con las empresas que las habían lanzado al mercado.

USPTOTM No.1057884

Así pues, ¿de qué trata la distintividad adquirida en marcas? Se trata de un principio por el cual, signos inicialmente considerados genéricos, descriptivos o no distintivos puedan registrarse como marcas si, con el paso del tiempo, han conseguido adquirir distintividad y reconocimiento por parte del público. Estos signos, por lo tanto, adquieren la capacidad de identificar el origen empresarial de un producto o servicio debido a un uso constante en el mercado. Y, por lo tanto, son aptos para ser considerados marcas.

¿Cómo se demuestra la distintividad adquirida?

La distintividad adquirida, también conocida como “secondary meaning”, debe demostrarse ante las oficinas de propiedad intelectual correspondientes. Para conseguir que una marca sea reconocible como distintiva por uso, la clave reside en la calidad y cantidad de las evidencias que deben presentarse.

Las evidencias son las pruebas que se deben ofrecer para demostrar que los consumidores asocian un signo con un origen comercial específico. Estas pruebas pueden ser de diversa índole, pero lo esencial es que sean claras y contundentes.

Algunas de las pruebas de uso pueden aportarse para ser positivamente valoradas son:

  • Documentación que acredite el tiempo que la marca ha estado en uso y la presencia en el mercado.
  • Pruebas económicas para demostrar una participación significativa en el mercado relevante, como pueden ser unidades vendidas.
  • Encuestas de reconocimiento y estudios que demuestren que un elevado porcentaje de consumidores asocia el signo con una empresa específica.
  • Declaraciones de asociaciones comerciales, autoridades o profesionales de un sector determinado.
  • Cobertura mediática de un producto o la inversión publicitaria que se ha hecho en ese signo.

Demostrar la distintividad adquirida de una marca es un recurso de gran valor para proteger signos que, en un principio, no cumplen con los requisitos para registrarse como marca.

Sin embargo, es importante destacar que no es fácil demostrar ante las oficinas competentes esta distintividad y suelen ser procesos complejos y exigentes.

Es esencial contar con una estrategia de marketing efectiva y muy bien planificada, además de una recopilación exhaustiva y de calidad de evidencias, que hagan posible fundamentar la distintividad de esos signos registrados que, a priori, carecen de ella.

Si tenéis alguna consulta al respecto, quedamos a vuestra disposición a través del correo ponti@ponti.pro o bien el teléfono 93 487 49 36.

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