En los últimos años, la administración controlada de fármacos ha cobrado gran relevancia en los ámbitos médico y biomédico. Los sistemas de transporte a escala nanométrica, como nanopartículas y nanofibras, se han utilizado ampliamente en el diseño y desarrollo de nuevas estrategias que permitan una liberación de fármacos más precisa y prolongada en el organismo. Para ser adecuados en aplicaciones médicas, estos materiales deben ser biocompatibles y biodegradables, minimizando así posibles efectos citotóxicos.
Con este objetivo, se han empleado polímeros sintéticos y naturales en el desarrollo de sistemas que imiten la respuesta biológica de los tejidos. No obstante, replicar con exactitud el comportamiento del organismo sigue siendo un reto en disciplinas como la ingeniería de tejidos y la ingeniería biomédica. La selección de biomateriales adecuados debe basarse en las características del tejido al que van dirigidos. Por ejemplo, algunos tejidos del cuerpo humano, como el cardiovascular, el nervioso y la piel, presentan actividad eléctrica. Para diseñar un sistema eficaz en estos tejidos conductores, los materiales empleados deben ser capaces de responder a estímulos eléctricos internos o externos.
Por otro lado, la creciente resistencia a los antimicrobianos (AMR, por sus siglas en inglés) representa un grave desafío global para la salud pública, lo que hace necesario el desarrollo de enfoques innovadores en las terapias antimicrobianas convencionales. Uno de los métodos más utilizados en el tratamiento de infecciones es la administración de antibióticos. Sin embargo, el uso repetido de estos fármacos ha dado lugar a la aparición de bacterias y otros patógenos resistentes, lo que dificulta su erradicación y reduce la efectividad de los tratamientos actuales. Esta situación ha generado la necesidad de desarrollar nuevos mecanismos de administración de fármacos que mejoren la eficacia de los tratamientos existentes y ayuden a superar este desafío.
Una de las estrategias más prometedoras en este campo es el desarrollo de nanotransportadores inteligentes, capaces de liberar los fármacos de manera dirigida y controlada. Dentro de estos sistemas, los nanotransportadores poliméricos electrosensibles están ganando protagonismo debido a su capacidad para regular la liberación del fármaco en respuesta a estímulos eléctricos. Esta tecnología aprovecha las propiedades de ciertos polímeros que reaccionan a campos eléctricos externos, permitiendo un control preciso sobre el momento y el lugar de liberación del principio activo.
Ya se elaboran estudios que se centran en la investigación y el desarrollo de nanotransportadores poliméricos con funcionalización superficial y respuesta electrosensible, analizando tanto su diseño como su aplicación en la administración de agentes antimicrobianos. El objetivo es ofrecer una visión global de los avances en este campo y explorar nuevas estrategias para desarrollar sistemas avanzados de administración de fármacos (o sus posibles sustitutos) capaces de combatir bacterias resistentes a los antibióticos.
Y en estos estudios, el papel de la propiedad industrial en el impulso de la innovación y su protección jugará un papel clave. También aspectos relacionados como la Cláusula Bolar y las excepciones al uso de productos patentados.
Artículo de Merve Gül, estudiante de doctorado e investigadora que ha colaborado con PONTI & PARTNERS a través del programa de NanoRemedi.













